About Akassa
Mantenemos la proa baja al entrar en el Estrecho de Dampier al amanecer. Incluso en temporada tranquila, la marea empuja con fuerza entre Komodo y Rinca, y un casco de madera de 25 metros como el de Akassa exige respeto por el ritmo del agua. No es el phinisi más grande aquí, pero su quilla conoce estos canales. Hemos planificado las llegadas a Batu Bolong para que los huéspedes aprovechen la corriente en el momento justo, flotando junto a tiburones y pargos sin luchar contra la corriente. Esa precisión nace de conocer no solo el mapa, sino el pulso del parque.
Akassa opera con una única configuración de cabina privada, lo que significa que grupos o parejas tienen todo el barco para ellos solos. Máximo 14 huéspedes: no añadimos colchones extra. En la cubierta principal hay tumbonas envolventes bajo un toldo de teca; por las noches servimos la cena allí, con la luz del mástil balanceándose sobre nuestras cabezas. Sin ruido de motor al anclar. Escuchará el agua golpear el casco, tal vez el grito de un pescador desde una canoa que pasa. En Kalong Island apagamos todo. El cielo se oscurece, y entonces salen los murciélagos frugívoros: un río negro que fluye hacia el este.
El primer día suele comenzar con llegadas desde Labuan Bajo sobre el mediodía. Embarcamos a las 13:00 en punto, zarpamos y nos dirigimos a Kelor Island. El snorkel allí es suave, ideal para adaptarse al agua. El coral crece hasta la superficie, y normalmente hay uno o dos tiburones de arrecife dando vueltas en el borde exterior. A la puesta de sol asamos atún fresco a bordo. A la mañana siguiente, llegamos a Padar antes del amanecer. Suba los zigzags mientras el sol asoma por el borde: verá cómo las playas cambian del gris al rosa al dorado. Tras la caminata, navegamos por la costa hasta Loh Liang. Los guardaparques nos reciben en el muelle. Los dragones de Komodo no actúan bajo demanda, pero hemos aprendido dónde descansan en el calor de media mañana.
Luego sigue Pink Beach: no porque esté llena, sino porque la pendiente es suave y el agua permanece clara incluso con viento. Anclamos a las 14:00, dando a los huéspedes dos horas antes de que baje la luz. Luego rumbo oeste a Manta Point en Caution Reef. No solo flotamos: posicionamos Akassa para que la corriente canalice a las mantas justo junto a la escalera de babor. Al tercer día, los huéspedes ya conocen la rutina: levantarse temprano, café en cubierta, luego rumbo a Taka Makassar. Es un banco de arena que emerge en marea baja, rodeado de aguas traslúcidas hasta el fondo. Paramos en Kanawa de regreso: arrecifes poco profundos, ideales para principiantes. El desembarque en Labuan Bajo es a las 17:00.
La cocina funciona con pescado fresco y verduras del mercado, cargadas la mañana de salida. Nada de atún congelado aquí. Nuestra cocinera prepara sambal con chiles locales, y si lo pide, añade cúrcuma extra al guiso de pescado con coco. Tenemos agua filtrada disponible, pero traiga su propia botella reutilizable para rellenar. No se usan botellas de plástico en el barco. La electricidad es de 220V con enchufes europeos cerca de las cabinas y puertos USB en cubierta. Cargamos cámaras, teléfonos, linternas de buceo: todo lo que traiga.










