About Amore
Lanzamos el Amore en 2019 y desde entonces ha enfrentado las corrientes de Komodo con equilibrio constante, especialmente cuando mantenemos posición frente a Pink Beach con oleaje de media tarde. Con 26,5 metros, no es el más largo de la ruta, pero su calado nos permite adentrarnos en bahías más someras como Sebayur o Taka Makassar, donde los barcos más grandes no pueden fondear. Nuestra tripulación de ocho conoce su comportamiento en el mar agitado del mar de Savu — programamos las salidas desde Labuan Bajo para evitar el oleaje del mediodía en el estrecho. Está diseñado para el confort sin sacrificar el acceso, y eso importa cuando buscas aprovechar la última luz para hacer snorkel en Kalong Island.
Cada mañana preparamos los botes auxiliares temprano. Si hay amanecer en Padar, salimos a las 05:15 — tiempo justo para subir por la cresta norte antes de que lleguen los barcos diurnos. El Amore aloja hasta dieciséis huéspedes, distribuidos en seis cabinas, pero mantenemos grupos reducidos. Desde la cubierta solar superior se entiende por qué: cuando fondeamos cerca de Kanawa, la vista abarca tres tonos distintos de azul — uno sobre arena blanca, otro sobre el arrecife llano y otro donde la corriente desciende a aguas profundas. No navegamos por la noche por el Dampier Strait; en su lugar, fondeamos a sotavento de Nusa Kode y dejamos que los huéspedes escuchen los sonidos de la isla tras la cena.
El barco opera con un itinerario abierto de 3D2N, con salida y regreso en Labuan Bajo. El día uno suele tener como destino Menjerite — no es el lugar más famoso, pero es confiable para ver corales blandos y tortugas, y se calma hacia las 17:00, justo cuando queremos que los huéspedes entren al agua. La cena se sirve en el comedor interior, donde el aire acondicionado funciona incluso en los días más calurosos. Hay una sala de karaoke, sí, pero la mayoría de los huéspedes terminan en la cubierta trasera, viendo cómo se desvanece el cielo, conversando en voz baja. Mantenemos la música baja. Este no es un barco de fiesta; es una embarcación de trabajo que casualmente tiene espacio para cantar.
El segundo día, llegamos temprano a Padar. El sendero comienza justo después de la playa —verán las señales— y subir lleva unos 45 minutos. Tras el paseo con dragones de Komodo —siempre con guía autorizado—, almorzamos a bordo antes de dirigirnos a Pink Beach. Allí el coral somero llega hasta la orilla, y puedes flotar sobre coral ciervo sin tocarlo. Luego, Manta Point por la tarde: siempre en el mismo punto, porque conocemos las estaciones de limpieza. No nos dejamos arrastrar por la corriente; fondeamos aguas arriba y dejamos que los huéspedes naden de regreso al barco. Más seguro, y mejor para las fotos.
En el último día, partimos hacia Taka Makassar. Si la marea lo permite, verá emerger el banco de arena hacia las 09:00. Tras una hora de nado, nos trasladamos a Kanawa para un último recorrido flotando por la pendiente exterior. Hemos mapeado los puntos de entrada al arrecife — uno tiene un arco natural bajo el que puedes salir a la superficie. A las 14:00, emprendemos el regreso a Labuan Bajo, sirviendo té y fruta. La tripulación realiza una última revisión de equipaje para asegurarse de que no se queden aletas olvidadas. Hemos perdido una GoPro en tres años — no está mal.
El Amore fue diseñado pensando en travesías largas, pero las evitamos. En cambio, aprovechamos su autonomía para permanecer profundamente dentro del parque. Se reabastece de combustible y se limpia tras cada viaje. No realizamos charters consecutivos sin una reposición completa. Esa es nuestra regla.










