About Damai 1
En Damai 1, siempre ponemos la proa hacia la corriente al fondear frente al Estrecho de Dampier: es la única forma de evitar que el barco gire y choque contra el arrecife por la noche. Con 40 metros, Damai 1 es ágil para su tamaño, y con solo dos cabinas para huéspedes, nuestros grupos de buceo nunca superan los seis buceadores en el agua. He manejado barcos más grandes en estas aguas, pero ninguno tan equilibrado. La construcción de 2008 aún funciona con sus dos motores MAN originales, y mantenemos el casco firme con inspecciones anuales de acero. Nunca fue diseñado para el turismo masivo: solo doce huéspedes, de dos en dos, con un equipo de buceo completo y una cocina siempre preparada para comidas a medida.
Nuestros huéspedes bucean en Cape Kri al amanecer, cuando los jureles cazan junto al muro y la corriente revela el destello de los caballitos de mar enanas entre las gorgonias. Lo programamos para que la marea muerta llegue alrededor de las 09:30: suficiente corriente para derivar suavemente junto a las colonias de peces payaso en Manta Sandy, pero sin arrastrarlos hacia canales más profundos. La tripulación marca la boya de inmersión con un flotador amarillo; lo reconocerán desde cien metros. Las inmersiones de la tarde van a Nudibranch Point o al embarcadero de Arborek, según el oleaje. No acaparamos los puntos: si hay otro barco fondeado, nos reubicamos en un sitio secundario que solo conoce la tripulación.
La cabina principal está en la popa, con anchura total, acceso directo a cubierta y cama queen fija. La segunda cabina está en la proa, ligeramente más estrecha, pero con los mismos acabados en teca y ojos de buey que captan aire marino. Ambas tienen ducha privada con presión real de agua —nada del goteo habitual en pinisi convertidos. El salón es donde hacemos los briefings: cartas laminadas sobre la mesa, anotaciones diarias de mareas en una letra que los guías de buceo reconocen. Nada de proyectores, nada de apps. Solo datos, extraídos de 20 años navegando esta zona.
Los viajes de tres días parten de Sorong. Estarán a bordo a las 13:00, instalados antes de que naveguemos a Cape Kri para una inmersión a las 15:00. El fondeo nocturno suele ser en la cuenca protegida cerca de Piaynemo: tranquilo, sin oleaje, y las estrellas se reflejan en las formaciones calizas como espejos de cristal. El segundo día comienza a las 06:00 con café y avena, luego un breve trayecto a Sardine Reef. Programamos la inmersión para el momento de mayor actividad de las cardúmenes. A las 11:00, llegamos a Arborek para el paseo por el embarcadero y el muck dive. Por la noche, vamos a Mike’s Jetty: las inmersiones nocturnas aquí son concurridas, pero limitamos a un solo grupo y solo si la visibilidad supera los 15 metros.
No seguimos itinerarios fijos más allá de la primera inmersión. Las corrientes, el oleaje y la resistencia de los huéspedes definen el resto. Si el viento arrecia en el estrecho, nos trasladamos a puntos más tranquilos al norte: Yenbuba, Kapatcol o el promontorio oculto frente a Balbulol. La tripulación lleva un registro: tiempo de fondo, consumo de aire, intervalos en superficie. Nada se deja al azar. Y si alguien está forzando sus límites, lo detenemos —con educación, pero con firmeza. Esto no es una carrera. Se trata de ver lo que la mayoría de los barcos pasan por alto: el destello de una gamba arlequín bajo un coral placa, o cómo la luz impacta en el muro a 30 metros justo después del mediodía.










